Ventajas de las saunas faciales

He de reconocer que la sensación del vapor en mi cara es una sensación que me encanta. Es experiencia sensorial cálida, roconfortante que me deja en un estado de calma y serenidad igual que lo puede hacer una sesión meditativa. Desde que lo probé no he dejado de utilizarlo, sobretodo, para preparar mi cara antes de cualquier tratamiento facial.

Hasta hace un año, nunca había escuchado sobre estos dispositivos que se encargaban de suministrar un nanovapor con el objetivo de acondicionar nuestro rostro en los post tratamientos, pero gracias a mi dermatólogo y a la información que encontré en internet pude hacerme con un vaporizador que a día de hoy es mi mejor aliado en los tratamientos de cutis.

Antes de lanzarte al mercado te aconsejo que investigues un poco sobre las funciones y características sobre estos vaporizadores. Hay guías muy útiles que te ayudarán a elegir la mejor sauna facial según las características de tu piel y tus necesidades.

Los vaporizadores faciales potencian los resultados de tus tratamientos

mejora los resultados de los cosmeticos facialesLa función de una sauna facial no solo es la de facilitar la hidratación que tu piel necesita, sino que también es muy eficaz a la hora de realzar y estimular los beneficios de los cosméticos que utilizas en el cuidado del cutis.

Gracias al vapor conseguimos dejar el tono de nuestra piel en unas condiciones óptimas antes de un tratamiento exfoliante, pero también potenciará la absorción de productos como el retinol o la vitamina C cuando nos los apliquemos después del tratamiento.

La sauna ayuda a suministrar la humedad que la piel seca necesita, facilita la apertura de los poros de la piel y, por ende, permite una mejor penetración de los productos que aplicamos sobre la superficie de la piel. Por esta razón, podemos decir que la piel expuesta al vapor es más receptiva a los principales activos de los cosméticos que aplicamos a nuestro cutis.

Limpia tu cara antes de utilizar una sauna facial

prepara tu piel

Para sacar el máximo rendimiento a estos dispositivos debemos limpiar correctamente nuestro rostro de todos los restos de maquillaje y asegurarnos de que no hay impurezas. Podemos utilizar un limpiador suave que nos ayude con la suciedad y la eliminación de la grasa sobrante de nuestra piel.

Después podemos utilizar un exfoliante facial suave que nos ayude a eliminar las células muertas que obstruyen nuestros poros. Puede sutilizar una esponja de baño que no sea áspera y que no rasgue en exceso nuestro cutis.

Es aconsejable que rellenemos el depósito de nuestra sauna facial con agua destilada para asegurarnos que el agua que utilizamos no contenga metales pesados que alteren la calidad del vapor y, también, para evitar que nuestro dispositivo sufra algún daño.

Elige los productos que quieres potenciar

Utiliza el vaporizador facial, al menos, una vez a la semana antes de cualquier tratamiento de cutis y observarás una notable mejora en los resultados y en la salud de tu piel facial. Personalmente, aconsejo utilizar la sauna junto con una mascarilla purificadora que incluya en su formulación ingredientes como la arcilla. Estos ingredientes exfoliantes son realmente efectivos en combinación con el vapor facial en la eliminación de impurezas.

También es muy efectivo el uso de una crema hidratante después de exponer la cara al vapor. Cuando el vapor entra a través de los poros, estos se desobstruyen y se abren dejando la piel en condiciones óptimas para absorber las propiedades humectantes que necesita para realzar su tono y suavidad.

Los vaporizadores faciales ofrecen una diferencia importante en los resultados y efectividad de nuestros productos mejorando la desobstrucción de los poros y eliminando la suciedad e impurezas. Una mascarilla de arcilla puede dejarnos la piel tersa y seca, en cambio, si combinamos su uso con el vapor facial conservaremos la humedad aprovechándonos del poder exfoliante de la mascarilla.

El vapor ayudará a acabar con tus espinillas

Ya sabemos que el vapor y el calor es altamente efectivo a la hora de desobstruir nuestros poros. Estos dispositivos segregan un nanovapor que se caracteriza por estar constituido por unas micropartículas que facilitan la penetración del vapor en la piel.

A la hora de tratar los puntos negros y las espinillas es aconsejable utilizar el vapor antes de dormir y aplicarnos, al acabar la sesión, una mascarilla de barro. Con esto conseguiremos reducir el tamaño de nuestros poros de forma considerable.

Conclusión

Aunque los beneficios que aportan los vaporizadores faciales son muy tentadores no es aconsejable utilizar el vapor todos los días de la semana. Lo ideal es utilizarla unas dos tres veces por semana en sesiones de 10 minutos aproximadamente. Cuando utilicemos este tipo de dispositivos observaremos resultados rápidos que se mantendrán en el tiempo si lo hacemos de forma regular.

Consejo: durante la sesión de vapor ves haciendo pequeños descansos para comprobar como tu piel va reaccionando a la exposición al vapor. Si sufres dermatitis o alguna otra afección cutánea como acné agudo consulta a tu dermatólogo antes de utilizar una sauna facial. Recuerda que debes limpiar correctamente tu dispositivo después de cada uso para evitar la formación de bacterias.

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *