¿Cómo utlizar una sauna facial?

como utilizar una sauna facial

 

¿Qué sabes de los vaporizadores faciales?

En los salones de belleza podemos encontrar diferentes tratamientos destinados al cuidado de nuestra piel facial. Uno de los tratamientos más innovadores y que mejor resultado están dando en los últimos tiempos son las saunas faciales. El vapor facial se ha convertido en una de las formas más eficaces y menos invasivas en el cuidado de la piel de nuestra cara, ofreciendo una limpieza exhaustiva y eficaz en comparación con los otros métodos de limpieza tradicionales como el agua y jabón.

Estos nuevos dispositivos de limpieza de cutis presentan un manejo fácil e intuitivo al alcance de cualquier usuario, por esta razón se ha convertido en una opción preferente para todas aquellas personas que quieren darle un nuevo giro de tonificación y salud a la calidad de su dermis.

Son cada vez más las personas que utilizan estas saunas faciales domésticas para tratar diferentes afecciones de la piel. Uno de los usos más habituales es el tratamiento del acné a partir del vapor ya que se ha demostrado que el nanovapor que suministra el vaporizador facial es altamente eficaz en la desobstrucción de los poros y puntos negros. También se ha comprobado que son altamente eficaces para las personas que sufren sinusitis.

La aplicación de vapor sobre el rostro es una experiencia agradable, relajante y solo es necesario que lo utilicemos durante 15-20 minutos al día para empezar a ver resultados en menos de dos semanas.

Forma de utilizar el vaporizador facial.

consejos con el vapor facial

 

Prepara tu piel

Para que el vapor pueda penetrar correctamente a través de nuestra piel debemos acondicionarla correctamente para asegurarnos la máxima eficacia posible.

Es aconsejable lavarnos bien la cara con abundante agua tibia y secarla correctamente asegurándonos que limpiamos la piel de cualquier suciedad o restos de maquillaje y grasa. Posteriormente sería ideal utilizar algún tipo de exfoliante facial que no sea muy agresivo, la exfoliación eliminará las células muertas de la superficie de nuestra piel y ayudará a evitar que nuestros poros se vuelvan a obstruir. Si el exfoliante facial es demasiado agresivo corremos el riesgo de irritar en exceso nuestra piel y poder sufrir contraindicaciones en la utilización de nuestra sauna facial.

Ajustar correctamente la funcionalidad de nuestro dispositivo

Las saunas faciales incorporan un depósito que debemos rellenar antes de utilizarla con agua tibia. Una vez procedamos al relleno debemos enchufar el dispositivo y esperar alrededor de dos minutos antes de utilizarla.

Una vez el dispositivo alcance la temperatura óptima el sensor luminoso se activará y ya podremos utilizar el vaporizador.

Permitir que el vapor active la sudoración facial

Una vez que el vapor empieza a salir de la máquina debemos colocar nuestro rostro sobre la pantalla del vaporizador y permitir que vaya penetrando poco a poco por toda la superficie de nuestro cutis.

Para las personas que empiezan a disfrutar de sus primeras sesiones de vaporización facial es aconsejable dividir sus sesiones en fases de dos minutos con un descanso de un minuto entre sesiones. Si nuestra piel lo permite y no experimenta ninguna irritación, podemos hacer hasta un total de 5 sesiones de dos minutos la primera semana que utilicemos el dispositivo.

Cuando nuestra piel empiece a acostumbrarse podemos ir ampliando el tiempo de exposición al vapor hasta poder hacer una sola sesión d e15 o 20 minutos.

Qué hacer cuando terminamos nuestra sesión de vapor

después de la sesión de vapor

Tras finalizar la sesión debemos enjuagarnos la cara con abundante agua fría para cerrar lo antes posible los poros que se han abierto durante la sesión. Posteriormente, debemos secarnos la cara con una toalla seca y suave sin frotar. Es importante saber que después de nuestra sesión el cutis puede estar algo sensible y si frotamos fuertemente para secarnos la cara podemos provocar alguna innecesaria irritación.

Si quieres más información visita: Los vaporizadores faciales son muy importantes para la salud de nuestra piel

Consideraciones finales

Un consejo que me gustaría dar es el de comprobar regularmente como nuestra piel va reaccionando durante el tratamiento. Aunque ya estemos en la fase de sesiones prolongadas de 15- 20 minutos, es recomendable hacer pequeños descansos para ver si nuestra piel sufre alguna reacción contraindicada.

Si sufrimos de piel excesivamente grasa, podemos utilizar nuestra sauna facial durante tres veces al día. Por el contrario, si observamos que la obstrucción de nuestros poros no es muy excesiva lo aconsejable es utilizar la sauna facial con una regularidad de una vez por semana.

El uso del vapor facial es uno de los tratamientos faciales menos invasivos y más seguros que podemos encontrar en el mundo de la cosmética facial. No obstante, si nuestra piel es proclive a irritaciones, dermatitis o acné severo es importante consultar con nuestro dermatólogo sobre la utilización de un vaporizador facial.

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