Cresta de Serradets

“Mi guía me enseña una especie de barranco de una escabrosidad espantosa. Este buen montañés, que interiormente no creía que yo pudiera llegar muy lejos, no consideró que valiese la pena indicarme las precauciones que él mismo tomaría para aventurarse en ese paso”

En el verano de 1787 el alsaciano Louis Ramond, llamado de Carbonnières, pirineista histórico y gran divulgador de los rincones secretos de la cordillera, contrató los servicios de un montañés del valle de Gavarnie para buscar los temidos pasos de acceso a la Brecha de Rolando y los glaciares suspendidos en las cumbres de los Marborés, pues tenía intención de “verificar la naturaleza del hielo pirenaico”. Ramond de Carbonnières y su guía local eligieron la ruta de los contrabandistas por los abismos de Sarradets, superando el arriesgado paso de las Échalles, “las escaleras”, para entrar en el desolado valle de Sarradets y descubrir en el filo de la montaña el legendario boquete abierto por el espadazo del guerrero Roldán.

En dos siglos el valle de Gavarnie se ha convertido en la capital del montañismo pirenaico en la vertiente francesa. La belleza de las montañas, los glaciares colgados, las cascadas, los bosques y los hermosos circos excavados por los hielos en la cara norte de la cordillera otorgan a Gavarnie un protagonismo particular, transformando la antigua villa de pastores y contrabandistas en centro de senderismo, escalada, esquí y actividades de alta montaña durante todo el año. La ruta de Sarradets sale de los aparcamientos de la población por la concurrida vereda que lleva al circo de Gavarnie y la Gran Cascada. El desvío del Refugio de Sarradets está después de pasar el Hotel du Cirque, en la entrada del impresionante anfiteatro calcáreo de los Marborés. El sendero deja el camino de la Gran Cascada por la derecha, salta el torrente de Gavarnie por un puente y emprende la subida de las Échelles, unos escalones naturales en el único pasaje de las paredes del circo que no requiere técnicas de escalada. En invierno, en cambio, es un muro de hielo.

La entrada al valle de Sarradets es un balcón fantástico de las enormes gradas calizas del circo de Gavarnie, construidas por el hielo, la roca y el agua. La senda de montaña está bien indicada con hitos de piedras hasta el Refugio de Sarradets, levantado en el aéreo dique del collado de Sarradets, rodeado de crestas y precipicios. La Brecha de Rolando llama la atención en el cresterío de la cordillera, la visita es obligada, entrada del Parque Nacional de Ordesa y paso histórico y legendario en el reino pirenaico.

La vuelta sale del refugio por el sendero que baja al lado del torrente del glaciar del Taillón y continúa el descenso de la enorme artesa glaciar del valle de Pouey Aspé. La vereda principal salta el torrente y faldea la montaña al pie de la cara norte del Taillón hasta el Puerto de Bujaruelo, otra opción para bajar a Gavarnie, aunque un poco más larga, por la Cabaña des Soldats. La ruta recorre el Plateau de Bellevue y llega a Gavarnie por los bosques de Les Entortes.

La vertiente norte del macizo del Vignemale desde las praderas de Gaube es una visión cautivadora, uno de los grandes iconos del pirineísmo secular. Y el paseo por el glaciar de Ossoue una experiencia única en el territorio que conquistó el espíritu del joven Henry Russell a mediados del siglo XIX, el “Señor del Vignemale”, ferviente profeta del montañismo romántico y precursor de las nuevas generaciones de pirineístas que presentaban actitudes desconocidas y vanguardistas frente a los desafíos deportivos de los Montes de Pirene.

Es hora de gozar de la montaña

Hay muchas formas de disfrutar de la montaña. A mí personalmente, me encanta disfruta con salidas en familia y poder pasar con mis hijos el mayor tiempo posible. En esta web podréis encontrar muchas formas de disfrutar de un paseo por la montaña.

El ambiente de la senda es impresionante, rodeada de cascadas, restos de antiguas morrenas, hielos colgados, cumbres que parecen inalcanzables y el estruendo del agua precipitándose por el barranco, un territorio bravo y salvaje que defiende la entrada al mayor resto glaciar de los Pirineos. El sendero llega a las Cuevas de Russell, residencia veraniega del conde montañero, deja la vereda principal, que sigue por el Refugio de Bayssellance y la Hourquette d’Ossoue, y entra en el glaciar de Ossoue. En condiciones severas pueden ser necesarios crampones. La actividad más completa y meritoria recorre la cresta del circo, desde el Pique Longue al Montferrat, con pasos que superan el segundo grado de escalada. En la ladera del Clot de la Hunt hay más habitaciones trogloditas. El descenso sale del hombro del Montferrat, recorre la gran pala del glaciar y baja por el mismo camino de subida.

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